Un error común en obras de Antofagasta es subestimar la evolución del macizo rocoso frente al ambiente marino. El análisis de estabilidad de taludes no es un trámite; es la única forma de prevenir roturas en los cortes del farellón costero. En la ciudad, la combinación de nieblas intensas, ciclos de humedad y esporádicas lluvias altiplánicas activa procesos de erosión diferencial que debilitan las laderas en meses. Nuestro equipo ha documentado cómo taludes que parecían estables en verano fallan en invierno por la pérdida de cohesión en los suelos salinos. Por eso, al realizar un análisis de estabilidad de taludes en Antofagasta, integramos siempre la microzonificación sísmica para anticipar amplificaciones locales durante un sismo, y recomendamos complementar con sondajes SPT para muestrear en profundidad, especialmente si el proyecto se ubica sobre la cota de los depósitos aluviales.
En el borde costero de Antofagasta, la pérdida de cementación salina es el mecanismo de falla más subestimado en los taludes del cuaternario.
